La OMS define a los aditivos alimentarios como "las sustancias que se añaden a los alimentos para mantener o mejorar su inocuidad, su frescura, su sabor, su textura o su aspecto". Es decir, cualquier compuesto o sustancia que pueda mejorar las propiedades físico-químicas del alimento, se le consideraría un aditivo alimentario, ya que éste le daría las mejores condiciones al alimento haciéndolo ver mas presentable y que se conserve durante más tiempo.
Por Couleur, Pixabay.com
El uso o empleo de aditivos u otras sustancias viene desde varios siglos atrás, su uso se comienza en forma empírica ya que la utilización de estos compuestos no tenían ninguna regulación sanitaria o legal, aparte de que el principal propósito de ellos era el ocultar algún defecto de elaboración o de alguna condición insalubre en la preparación de los alimentos.
Con los grandes avances de la química que hubo en el siglo XIX y las nuevas necesidades que se generaban en la industria agro alimentaria, la búsqueda de los compuestos para añadir a los alimentos se hace sistemática. Fue hasta finales del siglo XIX, que se incluye el termino de "aditivo" en el lenguaje de la ciencia de los alimentos. Bajo esta denominación se agrupaban diversas sustancias o compuestos químicos que al agregarlos durante la elaboración de los alimentos ejercían distintos efectos en el procesamiento o resaltaban alguna cualidad que era atractiva para el consumidor.
Ejemplos de algunos aditivos son: los colorantes, saborizantes, antioxidantes, espesantes, intensificadores de sabor, conservadores, entre muchos otros.
Por paulbr75, Pixabay.com


No hay comentarios:
Publicar un comentario